Psicóloga Sarita

Áreas de apoyo

Alimentación e imagen corporal

Un espacio para mirar tu relación con la comida y con tu cuerpo sin juicios y sin cifras, y recuperar tiempo y cabeza para el resto de tu vida. Presencial en La Dorada o por videollamada.

“Mi cabeza pasa el día entero pensando en comida.”

Antes de comer ya estás calculando. Después de comer sigues repasándolo. Te miras al espejo y el ánimo del día entero depende de lo que veas ahí. Y aunque por fuera todo siga funcionando — el trabajo, la familia, las fotos —, buena parte de tu energía se está yendo en una conversación interna que no para nunca.

Esto casi nunca se trata de la comida. La comida y el cuerpo suelen ser el lugar donde aterrizan otras cosas: ansiedad, necesidad de control, exigencia, dolor que no encontró otra salida. No es vanidad ni falta de fuerza de voluntad, y no empezó porque tú quisieras que empezara. Tampoco hace falta que se note desde afuera para que merezca atención.

Cómo se puede ver en el día a día

  • Pensar en comida durante buena parte del día.
  • Reglas propias sobre lo que se puede y lo que no, cada vez más estrictas.
  • Comer a escondidas, o con sensación de perder el control, y culpa después.
  • Compensar de alguna forma lo que comiste.
  • Revisarte en el espejo muchas veces al día, o evitar los espejos por completo.
  • Evitar comer con otras personas, la piscina o la ropa que te deja más a la vista.
  • Que el ánimo del día dependa de lo que viste en el espejo o de cómo estuvo la comida.

Cómo lo trabajamos

Empezamos por entender qué papel están cumpliendo hoy la comida y el cuerpo en tu vida: qué calman, qué controlan, qué tapan. Miramos también de dónde vienen esas reglas — lo que se decía en tu casa, lo que se dice afuera, la exigencia que aprendiste a ponerte — porque casi ninguna es tuya de origen.

El trabajo va hacia una relación más tranquila con el comer y hacia soltar la vigilancia constante del cuerpo, en pasos que acordamos contigo. Aquí no medimos nada ni ponemos metas de apariencia. Y cuando hay riesgo para tu salud física, te acompaño a que un médico o un profesional en nutrición entren al equipo: ese cuidado no lo reemplaza la terapia, lo complementa.

Esta página es informativa y no reemplaza una valoración profesional.

Dar el primer paso también es cuidarte

No tienes que tenerlo todo claro para empezar. Agenda una consulta de valoración y conversemos — el resto lo construimos juntos.