Psicóloga Sarita

Áreas de apoyo

Acompañamiento en las transiciones de la vida

Un espacio para atravesar un cambio grande — una mudanza, una separación, un trabajo nuevo, la casa que se queda vacía — sin tener que fingir que ya te acostumbraste. Presencial en La Dorada o por videollamada.

“Todo cambió, y todavía no sé quién soy en esto.”

Desde afuera se ve como una buena noticia: el traslado, el grado, la casa nueva, el matrimonio, el hijo que se fue. Y por dentro hay una mezcla rara de alivio, susto y una nostalgia que no sabes bien de qué. Como si te hubieran quitado el mapa con el que sabías quién eras y qué venía después.

Todo cambio deja algo atrás, incluso el que elegiste. Es normal que la vida nueva tarde en sentirse tuya y que la tristeza aparezca al lado de la ilusión. No significa que no valores lo que llegó: significa que también hubo una despedida, y las despedidas piden su tiempo. Y no todas las transiciones se escogen: a veces el cambio simplemente llega y toca armar la vida con lo que hay.

Cómo se puede ver en el día a día

  • Ánimo que sube y baja sin que haya pasado nada nuevo.
  • Dormir mal o andar con el cuerpo en tensión desde que empezó el cambio.
  • Sentir que ya no encajas donde estabas, ni todavía donde llegaste.
  • Extrañar la vida anterior y sentir culpa por extrañarla.
  • Dar vueltas de noche a decisiones que ya están tomadas.
  • Aplazar cosas de la etapa nueva porque no sabes por dónde empezar.
  • Que cueste pedir ayuda porque se supone que esto es algo bueno.

Cómo lo trabajamos

Empezamos por poner en palabras lo que se fue y lo que llegó, sin apurar el duelo de lo anterior. Cuando el cambio deja de ser una masa confusa y se puede nombrar por partes — esto lo extraño, esto me da miedo, esto me alivia —, deja de pesar de la misma manera.

Después trabajamos lo práctico y lo de fondo a la vez: rutinas que sostengan tus días mientras lo demás se acomoda, decisiones que estás postergando, y la pregunta de quién quieres ser en esta etapa. Si el cambio te llegó impuesto, hacemos sitio además para la rabia y la impotencia que eso deja. No hay un plazo correcto para adaptarse a algo así; el ritmo lo pones tú.

Esta página es informativa y no reemplaza una valoración profesional.

Dar el primer paso también es cuidarte

No tienes que tenerlo todo claro para empezar. Agenda una consulta de valoración y conversemos — el resto lo construimos juntos.